En ocasiones, si queremos ser sostenibles solo basta con mirar al pasado y así comprobar qué hacían las personas que vivieron sin electricidad ni otras ventajas de las que disfrutamos hoy en día. Una lección histórica que nos invita a la reflexión y nos permite aprender a aprovechar de manera limpia los recursos de la naturaleza.

Eso es lo que ocurre con las acequias, una zanja cuya finalidad es conducir el agua destinada al riego o a otros fines como los que tuvo en épocas pasadas para obtener agua para el consumo o hacer la colada.

Muchas han quedado soterradas y en el olvido, pero sus beneficios para la orografía y el ecosistema no pasan desapercibidos para quienes las conocen. Favorecen la variedad florística y la formación del suelo. Además, aumentan la seguridad alimentaria de los cultivos generados y están consideradas un patrimonio cultural e histórico muy relevante.

Por otro lado, suponen un regulador hidrológico que contribuye a la recarga de los acuíferos y tienen un impacto muy positivo sobre la fauna, ya que sirven como refugio y lugar de anidamiento para numerosas especies como pequeños reptiles o aves. A esto hay que sumar que controlan las plagas y alimentan a insectos polinizadores. De hecho, las acequias han permitido la supervivencia de algunas especies en peligro de extinción.

Para utilizar las acequias, el agricultor debe tener conocimientos acerca de la capacidad de filtración del suelo. Este tipo de riego, conocido como “de superficie” o “por gravedad”, requiere disponer de un embalse o estanque para acumular el agua que será dirigida por las acequias.

El sector de la ganadería también les saca partido, pues las plantas que crecen cerca de ellas se pueden usar como pasto para el ganado. De esta manera, se puede fomentar una cadena favorable para la naturaleza debido a que se limpia la vegetación sobrante y se abonaría de manera natural, como se hacía antaño.

Esta técnica de riego trae consigo aún más ventajas de las mencionadas hasta el momento teniendo en cuenta su mantenimiento, ya que al necesitar una infraestructura tan simple es económica, apenas requiere energía para su funcionamiento y el viento no limita la distribución del agua.

Otros beneficios que otorgan las acequias son:

  • Aumentan el número de parcelas cultivadas
  • Favorecen la absorción de CO2 por los cultivos
  • Se reducen los fertilizantes
  • Se aplican menos herbicidas
  • Se ahorra agua

En CAMDESA somos especialistas en la limpieza y mantenimiento de acequias, así que no dudes en ponerte en contacto con nosotros si necesitas una ayuda con estas labores. Nuestro servicio está disponible las 24 horas del día en Jaén, Andújar, Linares, Úbeda y Albolote (Granada). 

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