A lo largo de tu vida seguro que has visto por la calle tapas de metal y te habrás preguntado cuál es su utilidad. Pues bien, debajo de ellas están las arquetas, que son unos depósitos cuya finalidad es enlazar las cañerías que componen las canalizaciones para distribuir así el paso de las aguas a través de las redes de saneamiento. Estas conexiones, además, reciben limpieza, inspección y mantenimiento.

En términos generales, las arquetas previenen inundaciones, enlazan conductos y tuberías subterráneas y filtran el agua de impurezas antes de su paso a la red general. Asimismo, existen múltiples tipos con sus propias funciones:

  • Arqueta de paso: Une dos conductos horizontales que se entrecruzan. Es fundamental que sea registrable y que permita un correcto mantenimiento, evitando así los atascos.
  • Arqueta de toma de muestra: se usa para llevar un control de la calidad y cantidad del vertido para quienes tengan una actividad industrial. Normalmente se encuentran en las redes de desagüe de una finca.
  • Arqueta de regadío: permite aprovechar el agua al máximo. Se encuentran fundamentalmente en fincas centradas en el cultivo o en viviendas que disponen de huertos.
  • Arqueta separadora de grasa: está destinada a usuarios con actividad industrial. Se encarga de evitar que las grasas y aceites entren en la red de saneamiento, como ocurre en gasolineras o cocinas industriales.
  • Arqueta de arranque: se coloca para que conecte la tubería horizontal de aguas residuales de salida del edificio con el alcantarillado urbano.
  • Arqueta de reunión: tiene la función de unir las salientes de los conductos de agua de un edificio. Unifican, por ejemplo, todas las cañerías de los edificios de viviendas antes de llegar a la red general de saneamiento del municipio.
  • Arqueta comunitaria: se encuentra en el interior de los edificios. Su función es recoger todas las aguas residuales antes de dirigirse a la red general. En este caso debemos prestar atención ya que, si la arqueta es pequeña o está mal diseñada, los restos sólidos que se pueden acumular en ella y provocar un atasco.
  • Arqueta sifónica: son útiles para impedir que pase el aire maloliente y únicamente se filtre el agua. Además, también evita que se viertan residuos sólidos a la red pública de saneamiento.
  • Arqueta a pie de bajante: sirven para recoger y conducir las aguas pluviales, residuales y fecales hacia la red horizontal de saneamiento.
  • Arqueta sumidero: suelen estar destapadas en el borde de la acera para recoger los vertidos y la lluvia.

En CAMDESA somos expertos en el mantenimiento de arquetas y redes de saneamiento. Si lo necesitas, te ayudamos. No dudes en ponerte en contacto con nosotros, nuestro servicio está disponible las 24 horas del día en Jaén, Andújar, Linares, Úbeda y Albolote (Granada).

 

Open chat
Hola, ¿Algún problema? Camdesa te ayuda